Brisbane: calidad de vida por encima de todo

Luego de 23 horas de vuelo, 3 aviones y 2 escalas llegué a Australia. Mi primer destino fue Brisbane, una ciudad encantadora, la tercera más importante del país. Está situada en la costa, por lo que sus estaciones no son tan marcadas como en otras ciudades. Yo fui en otoño, uno muy fresco, soleado y de brisas deliciosas, de esas que te dan en la cara sin quemar, de las que te refrescan el cuerpo sin congelar.

Mi llegada a Brisbane fue emotiva, sé que todos mis viajes lo son, pero esta llegada en particular significó ver, luego de casi 3 años, a mis tíos, a los que admiro por arriesgarse a dejarlo todo atrás con la finalidad de vivir como todo el mundo lo merece, a los que quiero por ser más que tíos, grandes amigos y consejeros. Además, como si fuera poco, estaba Matias en la pansa, se puede decir que mi hermano y yo fuimos los primeros en conocerlo. Siempre pienso que cuando me escuche de nuevo se acordará de quien le habló cuando estaba en la barriguita.

¿Qué les puedo decir de Brisbane? La pregunta más bien sería, ¿qué no les puedo decir?

Es una ciudad que tiene un poco de todo: parques, todos los que puedas imaginar: preciosos, llenos de verde, de flores, de gente siendo feliz y muy por encima de todo, siendo sin superficialidades. Museos, los más bellos que he conocido, más allá del wi-fi gratis y a una velocidad absurda, lo más impresionante es que estaban llenos, la cultura está por encima de muchas cosas: niños, jóvenes, adultos, ancianos y locos como yo, a los que se les aguan los ojos de puro ver la majestuosa sencillez de la movida cultural. ¿Medios de transportes?, los mejores, los taxis no son una opción, no los necesitas, pero están allí de igual manera, la ciudad cuenta con autobuses full equipo que te llevan hasta el fin del mundo, si así lo deseas. Y si ir en bus no cumple tus expectativas (que lo hará, con seguridad), también está disponible el tren, que está en perfectas condiciones, como todo. Para los más relajados, existe el City Cat, una especie de ferry pequeño, último modelo que atraviesa el río Brisbane de punta a punta, en este en particular se puede obtener una panorámica preciosa. No miento, sus puentes, su ruta cultural, el centro y las zonas más pudientes se aprecian desde el City Cat.

No todo es tranquilo. La City, como le llaman los locales al downtown, es maravillosa, cuenta con plazas espectaculares como King George Square en donde de la nada crece una estructura con una arquitectura antigua, el Brisbane Cityhall que alberga entre otras cosas al Brisbane Museum. En la City hay grandes edificios, muy modernos y es donde más se puede notar la diversidad cultural de los habitantes de Brisbane: Japoneses, todos rubios o pelirojos y con cortes de cabello increíblemente locos; hindúes, como siempre apurados, pero lentos, con su tono de piel inconfundible y su aroma a curry así estén usando la última fragancia de Armani. No hablemos de la gente de Thailandia, son los reyes del mambo, las chicas con esa apariencia fresca y los chicos relajados, como si nada los perturbara nunca. Europeos, pocos, pero los hay y se distinguen a mil leguas, andan apurados y bañados en protector solar, además sus caderas no mienten y los delatan en cualquier parte del mundo. Gringos, no, ¿y para qué si en Brisbane el consumismo salvaje no existe? Brasileros, ellos no caminan, danzan; no hablan, cantan; no sonríen, iluminan; la mayoría son carioca y lo sabes por ese look playero y al descuido que los caracteriza. Colombianos, más de los que imaginan, están en todos lados con su inglés con acento, aunque ellos crean que es neutro. Los venezolanos… ¿hace falta decirles cómo somos?, no lo creo.

Top 5, los mejores lugares de Brisbane

 

5 – Brisbane Botanical Garden

Para recorrerlo necesitan dejar el reloj en el hotel, preparar un bolso con snaks, un termo vacío (pues lo podrán llenar es cualquiera de sus bebederos), una cámara fotográfica, y el móvil (hay wi-fi gratis). Si no es mucho pedir una mantita para echarse en la grama y zapatos cómodos. Está ubicado en el punto conocido como Gardens Point a la orilla del Río Brisbane, adyacente al Brisbane Central Business District. El jardín botánico está delimitado por las calles Alice Street y George Street. Se ubica cerca del campus de Queensland University of Technology, razón por la cual es frecuente ver grupos de estudiantes preparando sus asignaturas en los alrededores del jardín. No se preocupen si quieren estar solos con la naturaleza, cuenta con 20 hectáreas. Mi recomendación es que luego de recorrerlo –y enamorarse de cada árbol, de cada flor- salgan por Alice Street y conecten con River Side, si es de tardecita métanse en cualquiera de los locales que bordea el río y tómense un buen coconut chocolate.

4 – River Side

Arriba se los mencioné, pero amerita un lugar en este Top 5, porque es una maravilla de recorrido. Lo pueden hacer de día o de noche. Se trata de un boulevard del futuro, uno como salido de Los Supersónicos. Recorre el Río Brisbane por toda la orillita y contrasta el sonar de sus aguas con la contemporaneidad que caracteriza la arquitectura de esta área. La gente por los lados de River Side está muy bien vestida, muy chic (y yo feliz). Todos los pequeños locales que se apuestan al río son gloriosos, no está de más un chocolate caliente o una cerveza si ya es de noche. Pueden llegar a pie, en tren, en bus y en City Cat.

3 – Fortitude Valley    

Si quieren contrastes, movimiento, juventud, emoción y sorpresa es para el Valley que se tienen que lanzar. Es la zona de rumbas/marchas por excelencia. Comiencen a recorrerlo desde China Town, el más moderno que he visto en mi vida, está un nivel por encima del de San Francisco y millones de niveles más arriba que el de New York. Es limpio, los restaurantes conservan la estética china con un toque de minimalismo que te invita a entrar de uno en uno y probar de todo. En lo que el encanto del barrio chino pase (tómense su tiempo, la noche apenas comienza), sigan a pie por Fortitude Valley y a medida que se adentren en él verán bares, pubs, casinos, puticlubs (allá abundan), restaurantes y cualquier tipo de antros y de gente que puedan imaginar. Aquí hay lugar para todo el mundo. Como yo soy, como soy y mi tío me conoce, como me conoce, me llevó a un lugar espectacular, me llevó a Cloudland un sitio con varios ambientes que integra la magia de muchas culturas a través de su decoración. La carta de cocteles es amplia, deliciosa, pero no barata, un trago está por el orden de los 20 AU$, pero les juro que vale la pena. Ese día una banda amenizó el oscuro ambiente y nos puso a bailar Happy de Pharrel Williams en medio de la pista. ¡Daría lo que fuera por volver a hacerlo!

PD: Coloquen en Google Images Cloudland Brisbane y entenderán mi fascinación. Mi foto no le hace justicia la majestuosidad del sitio.

2 – Brisbane Power House

Es imposible no ir. Está ubicado en una de las zonas más caras y pudientes de la ciudad, New Farm. Apenas al verlo sabrás que ese lugar alberga historia, la torre fue construida entre 1928 y 1940 con la idea de una central de tranvías. Luego de superar dos intentos de demoliciones el edificio fue adquirido por el Brisbane City Council en 1989 y reabierto como lo que es hoy en día en el año 2000. ¿Qué es hoy en día el Brisbane Power House? Es un centro cultural en el que el arte contemporáneo se hace presente a través de espectáculos, recitales, puestas en escena y exposiciones. Además cuanta con un restaurante a la orilla del río y la mística arquitectura de los años 20´s. Yo tuve la oportunidad de disfrutar de dos nuevos artistas y su propuesta musical, mientras me refrescaba con una cerveza. La guinda del pastel es que a las afueras, cada domingo, hay una especie de vintage market, son artesanos urbanos con mucho talento, una hermosura todo lo que pude ver, ¡más perfecto imposible!

1 – South Bank

Mi lugar favorito de la ciudad, en Grey Street. Es como de ensueño, jardines, piscina, auditorio, parque infantil, feria de comida, restaurantes lujosos, un paseo enorme a lo largo del Río Brisbane, ciclovía y lo mejor de todo, ¡playa artificial!

En un extremo Kangooroo Point, una de las mejores zonas de la ciudad y del otro la Zona Cultural donde convergen los siguientes museos: Gallery of Modern Art (GoMA), State Library of Queenslan (SLQ), Queensland Art Gallery y Queensland Performing Arts Centre (QPAC). El recorrido es divino, de noche lo máximo, los fines de semana mercaditos artesanales, por todos lados estudiantes del Queensland Conservatorium tocando excelente música. ¿Pueden imaginarlo? Lo mejor de todo, es que es muy céntrico, así que habrá muchas excusas para volver, en 20 días fui al menos 6 veces. South Bank se convirtió en mi segundo lugar favorito del mundo. El primero sigue ciento la 5ta. Avenida de New York, quedando desplazado al tercer lugar el Park Guell de Barcelona.

Imperdibles

Tamborine Montain, algo parecido a la Colonia Tovar, pero en lugar de fresas con cremas morirás por comer quesos, vinos y cervezas artesanales. Es una especie de boulevard en donde hay muchas tienditas antiguas, establecimientos hippies. Las familias caminan, comen algo, beben, y disfrutan de un clima frío y muy tranquilo. Muy cerca está el Parque Nacional Knoll, donde la vista es espectacular y hay espacio de sobra para hacer comidas campestres. Nosotros decidimos hacer hamburguesas y hot dogs, disfrutamos de un atardecer hermoso y nos desconectamos de todo.

Mount Coot-Tha, el punto más alto de la ciudad. Vale la pena ir por muchas razones, pero la más importante es tener una magnitud de lo verde que es Brisbane. En los alrededores del mirador está el Planetarium. Excelente paseo para toda la familia y para tomar buenos selfies.

Australia Zoo, ¿cómo ir a Australia y no visitar el templo de Steve Irwin? ¡Eso sí es un zoológico! Es un paseo de un día completo. La fauna está segmentada por zona, por lo que es posible disfrutar de los mejores exponentes del mundo animal de cada continente. El show en el crocosaurium es para morirse, Disney no tiene nada que envidiarle. Lo mejor, las zonas de contacto de los canguros y de los koalas, compartir con ellos fue toda una experiencia, están siempre listos para la foto, entre mi hermano y yo pudimos haber hecho al menos 100 tomas.

La buena comida, si bien lo típico no es del todo propio en materia gastronómica, es necesario probar la gran variedad de comida que ofrece Brisbane: tailandesa, griega, italiana, japonesa, china, hindú, brasilera, mexicana. En algún momento hubo un restaurante venezolano, pero cerró. Recomiendo probar todo, pero en especial la comida griega de Lefkas y los pies gourmets de Piefexion.

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